La dura reconstrucción tras el paso de Sandy por Cuba

  • 12 noviembre 2012
Destrozos ocasionados por Sandy en Siboney

Antes de que el huracán Sandy azotara el oriente de Cuba, Siboney era una bonita ciudad caribeña.

Ahora, es una zona de desastre.

En algunas áreas se pueden ver montones de escombros en el lugar donde antes había casas. Otros edificios todavía están en pie pero tienen enormes agujeros en sus paredes y muchos han perdido el tejado.

Los vecinos de Siboney están tratando de digerir los destrozos más de dos semanas después del paso del huracán que dejó 11 muertos en el oriente de Cuba y destruyó 15.000 casas.

Vea también: Cuba empieza a recibir ayuda tras el paso de Sandy

"Hemos tenido ciclones antes, pero nada como esta devastación", explica Trinidad, que es pensionista. Su casa se inundó y ella perdió todas sus propiedades cuando olas de hasta 9 metros golpearon Siboney.

Los enfermos fueron evacuados de la ciudad, pero el resto se quedó en sus casas.

"Me quiero ir de aquí"

Joaquín -en la foto con su sobrina-
Joaquín perdió todo cuando el huracán golpeó Siboney.

Los residentes de Siboney explican que antes de que se fuera la electricidad, vieron el pronóstico del tiempo en la televisión que definía a Sandy como una tormenta tropical.

A la mañana siguiente fueron golpeados por un huracán de categoría dos.

"Me quedé para tratar de proteger mis cosas porque soy pobre. Pero no pude. No tuve tiempo de rescatar nada", explica Trinidad. "Ahora me quiero ir de aquí. Tengo miedo", confiesa antes de empezar a llorar.

Más al norte, los daños son sin cabe peores. Una casa ha sido aplastada como un acordeón, como si hubiera sido azotada por un terremoto.

Apoyado en las ruinas de la que era su casa, Joaquín Variento Barroso recuerda cómo llegó la tormenta: "El mar estaba furioso. Se llevó por delante todo: la cama, la nevera, el colchón (...) Tuvimos que correr, pero vimos la destrucción desde el piso de arriba".

"No queda nada"

Muchos se fueron a vivir con familiares. Otros están alojados en casas de empleados públicos donde reciben comida.

Pero este fin de semana, más de 15 días después de la tormenta, a Siboney todavía no había vuelto la electricidad.

"No tenemos dinero, ni siquiera una cuchara con la que comer. No queda nada", se lamenta Joaquín Barroso. "No sé lo que vamos a hacer ahora".

La situación es especialmente complicada en un país pobre como Cuba que todavía no ha conseguido realojar a los afectados por la última gran tormenta que pasó por la isla hace cuatro años.

Ayuda del gobierno

Pizarra con costos de materiales de construcción
El gobierno cubano subsidia los materiales de construcción a los afectados por Sandy.

Esta vez, el gobierno ha anunciado un recorte del 50% en los materiales de construcción y préstamos sin intereses para reparar los daños.

Estas ayudas serán evaluadas económicamente, en línea con la nueva manera de pensar en Cuba. Además, el gobierno ha permitido subsidios para los más afectados por la tormenta.

En una calle de Siboney, hay suministros de materiales de construcción que son generalmente escasos.

Cerca de allí, un grupo de funcionarios recoge datos de las familias sobre los daños que han sufrido sus hogares.

Por el momento, han contabilizado 178 casas completamente destruidas sólo en la pequeña zona donde trabajan.

La funcionaria inmobiliaria Susen Correa está ayudando a los afectados: "La gente estaba bastante deprimida al principio, pero se han ido animando desde que les ofrecimos ayuda".

"Están traumatizados, pero estamos intentando ayudarles en sus problemas en la medida de nuestras posibilidades", explica.

Equipos de militares y civiles se han movilizado rápidamente para limpiar las calles de escombros y árboles.

Esta región que antes tenía una vegetación exhuberante, ahora parece desnuda. Y no sólo han sufrido el embate de Sandy pequeñas ciudades costeras como Siboney.

En la ciudad de Santiago, a muchas casas les faltan los tejados, las señales de tránsito fueron derribadas y muchas ventanas explotaron.

Paradójicamente, la réplica gigante de la fábrica original de ron Bacardi sigue en pie.

Llega la ayuda

La ayuda internacional, que incluye la de Naciones Unidas, Cruz Roja Internacional o países como Venezuela, Rusia y Japón, ya ha comenzado a llegar.

"Esta situación es extraordinaria. Santiago de Cuba no ha visto nada así, al menos en los últimos 60 años. Va mucho más allá de lo que están acostumbrados", afirma Barbara Pesce Monteiro, de la ONU, tras visitar la zona afectada.

Hasta el fin de semana, Siboney todavía no había recibido ayuda. Pero la ministra de Comercio Exterior niega que el gobierno haya tardado demasido en asistir a los afectados. "Se le está dando prioridad a instituciones como hospitales, hogares de la tercera edad y escuelas", sostiene la funcionaria quien insiste en que el gobierno no abandonará a las víctimas.

La llegada de la ayuda internacional a la isla de Cayo Granma fue recibida con aplausos por los vecinos. Pero esta es sólo asistencia de emergencia y todavía queda una enorme tarea de reconstrucción por delante.

"No tenemos nada más que la ropa que llevamos puesta", me dice Roberto Salazar entre los escombros de su casa.

"Necesito encontrar una manera para reconstruir todo (...) Pero no séra fácil", concluye.

Contenido relacionado